
22 de Agosto del 2004
El Clasico quedo en casa.
Italiano no fue muy superior a su rival; pero aprovecho las ocasiones y facturó. Basó el triunfo en un ordenado trabajo defensivo, tanto de la última línea como del mediocampo. El primer tiempo fue muy entretenido. Buen arranque de la visita. Mucha presión en la mitad de la cancha y con Quiñónez y Coronel ganando a sus marcadores y generando peligro en el área local. Nahuel Reynik, tuvo dos veces el gol, primero con un cabezazo apenas desviado y luego con un remate débil, que contuvo el arquero Lima. Pero todo este dominio de Español termina cuando José Luís Pelanda manda la pelota a la red. Tras un centró de Luís Campos. A partir de acá, el balón cambia de dueño y es Italiano el que empieza a inquietar. Juan Heredia y Sebastián Gómez estaban imparables por sus carriles. Gustavo Britos se movía por todos los sectores del medio y complicaba a sus marcadores. Italiano era una tromba. En cambio, Español estaba totalmente perdido; encima, a los 20 minutos de juego se va lesionado Alcides González, uno de los “motorcitos” del medio. Increíblemente, Heredia desvía su remate, solo frente al arco, tras centro de Seba Gómez. Pero a cuatro del final de la primera etapa, otra vez Gómez desborda y el que coloca el 2 a 0 es Franco Romero. El delantero no grito el gol por su pasado en la institución del Bajo Flores. “Fue por respeto a la gente de Español. Soy un agradecido de este Club, que medio muchas cosas”, confesó Romero. En la segunda mitad, fue realmente muy malo. Cabe aclarar que el estado del terreno de juego impedía que se pueda jugar con la pelota al ras del piso. Por eso, se hacía muy trabado y enredado.
No había situaciones de gol y el correr de los minutos impacientaba aún más a los visitantes. Lucas Coronel, el mejor de Español, era el único que intentaba jugar por abajo, pero no recibía el apoyo, ni de los delanteros, ni de los medio campistas, quienes se proyectaban muy poco. Italiano estaba muy cómodo con el 2 a, y por 4eso Heredia y Gómez se dedicaban sólo a defender y ya no pasaban al ataque. Orfila era un “León” en el medio y no dejaba pasar a nadie por ese sector. La defensa era una muralla. Con este panorama, los dirigidos por la dupla Tocco – Lara atinaban a tirar muchos centros sobre el área, que terminaban en cabeza de los defensores locales o en las manos del seguro Lima. Y así fue el parido y la algarabía se desató en los Hinchas y los jugadores de Italiano. Seguir invictos y ganarle el clásico rival alcanzan para gozar el triunfo, aunque no se haya jugado bien.
El entrenador Juan Carlos Kopriva lo defina muy clarito: “Antes del partido les hice ver a los muchachos que los clásicos no se juegan, sino que se ganan. Ellos lo entendieron así, se convencieron y por eso nos llevamos el triunfo”.
Lo lamentable
Otra vez la violencia dijo presente en las canchas del fútbol Argentino. En el entretiempo, un hincha de Italiano salto de la popular y recorrió toda la tribuna lateral hasta llegar donde estaban los hinchas visitantes. Pero se dio lo que se denomina “masificación”. A esta sola persona lo siguieron aproximadamente 40 hinchas, que abrieron el portón. Así comenzó una batalla cuerpo a cuerpo entre las hinchadas separadas solamente por unas rejas. Comenzaron a volar piedras, palos y hasta una silla. Todo esto duro cinco minutos hasta que efectivos policiales por fin decidieron actuar y replegar a los hinchas de Italiano hacia su sector. Pero esto no termino aquí, ya que un fotógrafo de la revista Ascenso 2004, supuestamente engañado, entrego una bandera con la inscripción de un programa radial partidario de Italiano a hinchas de Español. Este acto poco heroico enardeció a algunos simpatizantes locales, que intentaron nuevamente a ir a pelear, atravesando, primero la platea y luego por las calles adyacentes al estadio, no pudiendo lograr su cometido. A todo esto, el único detenido de estos incidentes fue el fotógrafo, que intentara explicar en la comisaría, el motivo por el que entrego ese pasacalle. Los hechos no pasaron a mayores y no hubo herido, pero todo se podía haber evitado. Gran error del operativo policial, no haber tenido efectivos en el lugar donde se podían juntar la hinchada dentro del estadio. También se notó su pasividad en el enfrentamiento, ya que había policías a escasos metros del lugar de los hechos y demoraron en intervenir. Repudiamos estos incidentes, ya que no hacen más que ensuciar el fútbol y alejar cada vez más a las familias de las canchas.